Sin más razón que querer hacer un especial de 10 películas que considero sencillamente geniales sea por su temática o técnica, me he puesto a trabajar en esta lista sin orden en particular, explicando qué es lo que considero que las hace geniales y por qué deberías verlas.
8 ½ de Federico Fellini
Considerado uno de los maestros del neorrealismo italiano, Fellini terminó destacando por ser el “director de los sueños”. Sus cintas, a menudo una exploración del deseo y la fantasía humana, suelen sentirse como un sueño. Es una atmósfera cautivante y confusa que te deja pensando por días o semanas (o incluso meses) y quizá no hay un mayor exponente de esto que 8 ½, una cinta hipnotizadora que te adentra a los sueños, fantasías y terrores de un cineasta confundido buscando por inspiración. La forma en que Fellini combina realidad y fantasía es elegante y encantadora, y aunque es posible que luego de verla no entiendas qué es lo que pasó en realidad, sin duda se queda en ti, haciéndote querer poder experimentar esas fantasías tan vívidas y divertidas que la película presenta.
Amelie de Jean-Pierre Jeunet
En la actualidad, esta película se ha convertido en un ícono adorado y despreciado por igual. Todo depende de la percepción que se tenga del personaje protagonista y, quizá, de alguna experiencia personal. Sin embargo, como pieza cinematográfica no deja de ser un proyecto con un estilo completamente único (al menos en su momento, incontables películas y cuentas de Instagram copiarían sus filtros después) en el cual somos sumergidos al mundo de Amelie Poulain, una joven tímida que busca luchar contra el mal (en su muy particular manera) mientras se debate sobre si permitirse enamorarse o no. El resultado es una película reconfortante que invita a adquirir el ánimo para hacer lo que tememos.
American Graffiti de George Lucas
Años antes de que George Lucas nos hiciera visitar una galaxia muy, muy lejana, realizó la que es considerada otra de las mejores películas de la historia, pero la cual no recibe mucho reconocimiento hoy en día – American Graffiti. Una representación de la cultura cruising y rock n roll de los 50, la película sigue a un grupo de amigos lidiando con toda clase de aventuras a lo largo de una noche que, de una u otra forma, terminará definiendo sus vidas. La película es una clara precursora de todas esas cintas sobre adolescentes que hasta la fecha se hacen, y que integra un elenco de personas que luego serían renombradas, como Richard Dreyfuss, el director Ron Howard e incluso Harrison Ford, entre otros, todo esto acompañado de un perfecto soundtrack de fines de los 50 e inicios de los 60.
Annie Hall de Woody Allen
Sin duda la obra más icónica del controversial cineasta y comediante, Annie Hall es un ingenioso y gracioso análisis de las relaciones románticas desde su concepción hasta su final. La cinta destaca por un estilo refrescante en el género con el que rompe la cuarta pared, crea escenarios oníricos y mezcla presente y pasado para presentar lo absurdo de la gente. Además, cuenta con un gran elenco que trae a una encantadora Diane Keaton, y a gente como Christopher Walken o Jeff Goldblum en sus inicios.
Bande a Part de Jean-Luc Godard
Posiblemente la obra más accesible del ícono de la nouvele vague, Jean Luc Godard, se trata de una curiosa comedia negra de crimen en la que dos amigos persuaden a una ingenua chica a robar la casa en la que trabaja. Como varias otras exponentes de su género, la película cuenta con un estilo peculiar, realista y a la vez cínico, en la que se explora lo absurdo de la vida y del día a día, a la vez en que se presentan curiosas escenas tales como pasar un minuto en absoluto silencio para demostrar cómo el tiempo transcurre diferente en una película o cruzar el museo Louvre corriendo solo para tener el récord de ser quienes lo han recorrido más rápido. Incluso cineastas como Quentin Tarantino o Bernardo Bertolucci han llegado a referenciarla en sus obras Pulp Fiction y The Dreamers.
Goodfellas de Martin Scorsese
La cinta de gangsters más emblemática luego de The Godfather, Goodfellas es un cínico (y siniestramente divertido) enfoque a la vida criminal en el que se explora el ascenso y caída del mafioso Henry Hill. La cinta cuenta con un inusual estilo que rompe la típica narrativa de tres actos para adentrarnos a una atmósfera acelerada y enloquecida donde la incesante ambición de sus personajes termina convirtiéndose en su perdición, y la cual se ha convertido en una fuente de inspiración para incontables cintas de crimen o mafia. Es además la película que definió el estilo (aunque no necesariamente el contenido) de Martin Scorsese.
Moonrise Kingdom de Wes Anderson
Es fácil decir que Wes Anderson es un director con un estilo muy singular desde en lo visual hasta lo narrativo. Sus obras suelen enfocarse en personajes solitarios o depresivos buscando la felicidad a través de una extraña aventura. Tal es el caso de Moonrise Kingdom, película con la cual Anderson nos regresa al amor infantil con una trama que combina la inocencia juvenil, la rebeldía y el sentido de libertad con un espectacular ambiente visual y un inusual sentido del humor.
Pulp Fiction de Quentin Tarantino
Innegablemente una de las películas que más influencia han tenido desde su estreno y una de las mejores obras de los 90 (y, posiblemente, el mejor trabajo del distinguido director), se trata de una cinta rebelde que rompe las reglas del guionismo y las reconstruye a su antojo. El orden no lineal de los capítulos permite crear una historia a partir de una serie de eventos aleatorios que, a su vez, pueden interpretarse como una alegoría a partir de las discusiones de los personajes, mientras que la violencia es entregada con el gracioso cinismo que destaca al director. La banda sonora es simplemente perfecta y los personajes, icónicos.
The Graduate de Mike Nichols
Nada define mejor la confusión post universitaria que esta película. Terminas los estudios y ¿luego qué? ¿Entras a un trabajo y te vuelves otra persona disgustada con su vida? La gente te da incontables consejos que ni estás seguro te servirán (plásticos) y simplemente no sabes lo que quieres. Tal es el caso de Benjamin Braddock, personaje interpretado por Dustin Hoffman, quien al volver a casa luego de terminar sus estudios, pasa por una etapa de confusión existencial que lo hacen involucrarse románticamente con una mujer adulta y su hija, para terminar obsesionándose de manera diferente por ambas y realizar acciones que van contra toda lógica y que dejarán a los personajes ante un futuro aún más incierto que antes. No obstante a su agridulce final, la película es sencillamente genial debido a sus planteamientos y la ejecución de los mismos, tanto en el ámbito narrativo como cinematográfico, presentando una edición muy adelantada a su época.
The Rocky Horror Picture Show de Jim Sharman
Posiblemente una de las películas (y musicales) menos convencionales de la historia, este homenaje al cine B de los 50 que mezcla elementos de terror con la liberación sexual de los 70, es algo que no tiene comparación. Es una obra extraña, enloquecida e increíblemente divertida que se beneficia de una extraordinaria banda sonora y un estilo que resulta en una delicia para los amantes del terror. Es una película de culto indispensable para todo amante del séptimo arte… o para quien gusta de cosas completamente diferentes.
- Jerzy P. Suchocki